GABRIEL RIGO

ALQUIMISTA DEL SILENCIO

En una época como la nuestra, donde el Arte parece sometido a la voluntad de voces espurias, suscitando a los planteamientos estéticos actuales en una sinrazón artificiosa, para satisfacer la vanidad de aquellos que creen haber transgredido todos los limites.

Orgullosos de su “verdad” y de sus razones, generan el culto a una originalidad buscada arrebatándole su inocencia, sin embargo lo original no se busca, “se encuentra” y por ello esta desordenada y confusa situación contemporánea.

Es reconfortante comprobar, que todavía quedan artistas muy lejos por participar en los cantos de sirena… de lo “original y vanidoso”, elaborando una obra desde la valiente resolución de seguir su camino, siendo el que reclama su voz interior, para ser explorado por los senderos del alma.

Este es el pensamiento artístico de Núria Guinovart, que con tal actitud da la espalda a los “ISMOS”, por ser capaz de atravesar sus fronteras, sumamente equidistante de su conmovedor silencio.

Ella es una artista encendida, intima por que posee el coraje de escuchar su propia voz, la más honda, albergando en su interior ecos siderales y a la que atiende por ser anunciadora de lugares ocultos, llenos de misterio, es ahora, y en este instante supremo, cuando la materia le responde, al abrir sus manos a la alborada de las sombras, y creciendo el día, en el taller con su labor callada y el transcurso de las horas Núria expresa penumbras, caminos plateados y Océanos de grises infinitos.

Imágenes escuchadas con el corazón, tomando una caracola blanca del fondo de su mar interno, instrumento de sonidos remotos y secretos que al anochecer serán los aliados de su embrujadora “alquimia” para revelarnos el único color posible en sus sueños –el negro- por que tan solo se puede ver con los ojos cerrados.

Este es su discurso, este su compromiso, su itinerario y su aventura, Núria Guinovart artista singular, enigmática, alquimista, desde su extremada sensibilidad, trabaja apasionadamente, para iluminar las sombras, con un solo color: EL COLOR DEL SILENCIO.

Gabriel Rigo 2.007