BIO

Desde muy joven he sentido interés por el arte, posiblemente gracias a la vinculación familiar, durante generaciones, a la pintura tanto artística como decorativa. Mis inicios están relacionados con el ambiente del taller de mi abuelo Ramon y mi padre Enric, lugar donde también trabajó en su juventud Josep Guinovart. El espacio del taller,  llena mis primeros recuerdos.

Hago estudios de escultura en la Llotja de Barcelona.

Trabajo como decoradora de interiores y escaparatista,  que me hace desarrollar el sentido de la armonía y la sensibilidad, entre otros.

Viajo a Italia (Bergamo), hago una estancia en el taller del maestro Antonio De Martino donde aprendo la técnica de la encáustica y descubro el cemento.

Estancias en el taller de grabado de Ignacio Aguirre.

Estancias en el taller de moldes de Martí Baltà.

Estancias en el taller de grabado de Joan Barberà.

Estancias en el taller de cerámica de Paula Gertel y Cameron Fraser.

 

Permanecer en un estado de equilibrio ha sido una constante a lo largo del tiempo.  

Partiendo de la yuxtaposición de experiencias, impresiones y sensaciones he desarrollado un espacio propio, equivalente poético a las experiencias de la realidad.

Masas mal formadas se sitúan en los espacios creando extraños equilibrios.